El marketing deportivo en Argentina y la región ha entrado en una fase de madurez donde el producto líquido ya no es el único protagonista de la transacción comercial. Hoy, el consumidor exige una narrativa omnicanal y táctil. En este escenario, el envase se ha consolidado como el nuevo real estate estratégico para las marcas de consumo masivo, evolucionando de un simple contenedor a una plataforma de interacción, coleccionismo y tecnología aplicada.
Este viraje encuentra su máxima expresión en la histórica sinergia entre el fútbol y la industria de bebidas. Proyectos recientes de titanes corporativos demuestran que la innovación industrial es la clave para capitalizar el fervor de los aficionados. El caso de Quilmes es un claro ejemplo de segmentación anclada en la memoria emotiva: la marca lanzó una serie coleccionable que conmemora las conquistas mundialistas de 1978, 1986 y 2022. Con diseños albicelestes y dorados, sumados a un sistema de codificación alfanumérica en la base para promociones globales, la propuesta transforma la compra por impulso en un acto de pertenencia.
Por su parte, Coca-Cola elevó la apuesta tecnológica al introducir en los mercados de Argentina y Brasil una edición limitada que integra tecnología de audio en la propia lata, emitiendo sonidos de hinchada y gritos de gol al momento de la apertura. Este nivel de sofisticación en el packaging es posible gracias a alianzas estratégicas con firmas como Ball Corporation, líder global en envases de aluminio, que a través de tecnologías como Ball Digital Printing permite una calidad fotográfica de hasta 600 DPI directamente sobre el metal.
“Los momentos de gran relevancia cultural y deportiva crean oportunidades únicas para que las marcas se acerquen a las personas de manera auténtica. La lata de aluminio ofrece una combinación muy poderosa de diseño, innovación, practicidad, impacto visual y sostenibilidad”, explica Daniela Tomatti, Vicepresidenta Comercial, de Estrategia, Marketing y Sostenibilidad de Ball para América del Sur. Tomatti subraya un cambio de paradigma en el management de producto: “El envase ha dejado de ser solo un recipiente para ocupar un papel estratégico en la construcción de experiencias”.
Sin embargo, esta hiperpersonalización tecnológica plantea desafíos críticos para el sector. Si bien el aluminio ostenta el título de material infinitamente reciclable, la infraestructura de recuperación en gran parte de América Latina todavía depende de circuitos informales. A esto se suma el elevado costo operativo y de producción que exigen las tiradas limitadas con integración digital o de audio. El mercado se enfrenta a una tensión entre la inversión en marketing experiencial y la necesidad de mantener márgenes de rentabilidad saludables frente a la volatilidad de la cadena de suministro global.
¿Hasta qué punto la sofisticación del envase logrará sostenerse como un modelo escalable frente a las crecientes presiones de costos productivos y la exigencia del consumidor por una circularidad 100% transparente en los mercados emergentes?
Ball Corporation
Autoridades Daniela Tomatti (Vicepresidenta Comercial, de Estrategia, Marketing y Sostenibilidad para América del Sur)
Ventas Netas 13.16 mil millones de dólares (2025)
Operaciones Regionales 15 unidades de producción distribuidas en Brasil, Chile, Argentina y Paraguay.
Conocé más sobre las soluciones de embalaje y la visión de sostenibilidad de la compañía en www.ball.com
