Cada 28 de mayo, la gastronomía mundial se detiene a rendirle homenaje a un ícono indiscutido: la hamburguesa. Lo que comenzó a mediados del siglo XIX como un humilde plato de carne picada importado por inmigrantes alemanes a las costas de Estados Unidos, y que encontró su trampolín a la fama en la Feria Mundial de St. Louis en 1904, ha mutado drásticamente.
