El lujo también mira hacia atrás. Mientras la industria global de la moda de alta gama cerró 2024 con una facturación de 1.5 billones de euros (una leve contracción del 2%, según Bain & Company), las marcas están apostando por una fórmula infalible: nostalgia y exclusividad. Las reediciones de colecciones icónicas —en colaboración con artistas y diseñadores— se convirtieron en el nuevo anzuelo para un consumidor que valora tanto la historia como la autenticidad.
