





Renovar el color de pelo desde la comodidad del hogar se consolida como un ritual personal y práctico. Descubrí las tendencias de coloración para esta temporada, consejos expertos y las claves para que tu tono se mantenga vibrante por más tiempo.
Un cambio de look es, muchas veces, el impulso necesario para salir de la rutina y explorar nuevas facetas de uno mismo. Teñir el cabello, o simplemente darle un nuevo estilo, se ha convertido en un acto simbólico y una de las formas más accesibles y efectivas de marcar un nuevo comienzo. En las redes sociales, es cada vez más común ver a usuarios compartir la decisión de un nuevo color de pelo, que representa desde el cierre de una etapa hasta la simple búsqueda de una novedad.
Con la llegada del invierno, se abre un nuevo ciclo que se presenta como una oportunidad ideal para concretar ese cambio. Además, las bajas temperaturas, al reducir la exposición al sol, al cloro y al agua salada, ofrecen condiciones más suaves para el cabello, lo que contribuye a que el color se mantenga vibrante por más tiempo.
“Este invierno, las tendencias en coloración capilar apuestan por tonos profundos, elegantes y con dimensión, con una gran variedad de opciones para cada estilo, tono de piel y personalidad”, explica Marisol Leiva, Hair Color Artist. Algunas opciones destacadas para esta temporada son:
Para elegir el tono ideal, el secreto está en conocer tu subtono de piel. Un truco simple es mirar las venas de tu muñeca: si son azuladas, tu subtono es frío; si son verdosas, cálido.
Para que el color se mantenga vibrante durante todo el invierno, algunos cuidados simples pueden hacer la diferencia. Lavar el cabello con agua tibia ayuda a que la cutícula se mantenga cerrada y el color dure más. Además, es clave usar productos específicos para cabello teñido. Una opción recomendada es la línea Color Vive de L'Oréal Paris, formulada especialmente para prolongar la intensidad del tono.
Incorporar una mascarilla nutritiva una o dos veces por semana, como las de Elvive Color-Vive, ayuda a mantener el brillo y evitar el resecamiento típico del invierno. Por otro lado, para proteger el color durante el peinado, no hay que olvidar el uso de protectores térmicos antes de aplicar calor con la planchita o el secador. Un acto simple que prolonga la salud y el brillo del pelo teñido.
En definitiva, animarse a un cambio de color en invierno no solo trae beneficios para el cabello y su cuidado, sino que también es una forma de marcar un nuevo comienzo y dar ese paso a algo distinto.
