En esta fecha especial, el maestro panadero invita a volver al origen, respetando la materia prima, los tiempos y el proceso para lograr el sabor y la digestibilidad que solo la harina orgánica y la masa madre pueden ofrecer.
El 16 de octubre es el Día Mundial del Pan, una fecha que homenajea a uno de los alimentos más antiguos y universales de la historia. Para Gabriel Kogan, maestro panadero al frente de Levando, esta es una oportunidad para repasar el oficio desde su esencia: las harinas nobles, la masa madre y la paciencia. Para celebrarlo, comparte cinco consejos fundamentales para trabajar con respeto y lograr panes que tengan alma.
"La harina es el ingrediente principal del pan. Las orgánicas respetan el grano como viene del campo y transmiten su verdadera identidad. Si arrancás con calidad, todo lo que sigue tiene sentido”, explica Kogan, quien recomienda buscar harinas que cuiden el grano y mantengan intactos el germen y el salvado, donde está la vida del pan.
"Hay que tocarla, olerla, ver cómo absorbe el agua. La harina cambia según la cosecha, y el panadero debe aprender a leerla”. Esta conexión sensorial es clave para lograr masas equilibradas y panes con identidad.
La masa madre no se domina, se acompaña. Aporta acidez, aromas y estructura; hace que el pan sea más digerible, tenga una corteza con carácter y un sabor que evoluciona. “La masa madre es un ser vivo al que hay que escuchar: mirar cómo se mueve, cómo huele, cómo cambia con la temperatura o la humedad”.
La fermentación es el corazón del pan. “No hay un truco único. Es la suma de respetar los tiempos, cuidar la temperatura, trabajar con manos pacientes. La paciencia se nota en cada bocado”. El tiempo lento permite que el sabor, la estructura y los aromas se desarrollen de forma natural.
“El pan no es solo harina y agua: es tiempo, manos y memoria. Es un alimento que une culturas, mesas y generaciones”. Para Gabriel, hornear pan es un acto de respeto hacia la tierra, el grano y las personas que lo comparten.
En Levando, cada pan es el resultado de procesos lentos, harinas orgánicas y masa madre viva. La filosofía es simple: trabajar con paciencia, respetar la naturaleza del grano como llega del campo y devolverle identidad a la panadería artesanal.
Durante toda la semana del Día Mundial del Pan, Levando ofrecerá una propuesta especial pensada para compartir y celebrar el oficio:
Una forma de honrar al pan de cada día, hecho con harinas orgánicas, masa madre viva y el tiempo que merece.
Locales de Levando:
Instagram: @levando.pan
Horario: De lunes a sábado, de 9 a 20hs o hasta agotar stock.
Dejanos tu comentario. ¿Cuál de los tips de Gabriel Kogan te parece más importante al momento de hacer o elegir un buen pan? ¿Ya probaste las delicias de Levando?
