Con Les Fleurs y el exclusivo La Grande Fleur, la bodega mendocina amalgama la precisión francesa y la fuerza telúrica de la Argentina bajo la audaz mirada de su nueva CEO, Elise Treiber. Un viaje sensorial hacia la elegancia embotellada.
La historia del vino argentino no se escribe en un vacío; se nutre de colisiones afortunadas. Cuando a fines de los noventa la visionaria Catherine Péré Vergé trasladó el savoir-faire de Burdeos a las indómitas alturas del Valle de Uco, sentó las bases de un estilo que redefinió la alta gama nacional. Hoy, Monteviejo transita una metamorfosis fascinante. Bajo la conducción de su nieta, Elise Treiber, y la mano experta del enólogo José Mounier, la bodega presenta una nueva colección que no busca romper con el pasado, sino decodificarlo para los paladares contemporáneos.
El lanzamiento se articula en dos líneas que operan como un díptico perfecto. Por un lado, Les Fleurs —compuesta por un Malbec, un Cabernet Franc, un blend y un Blanc de Noir— es una coreografía vibrante que recorre Campo de Los Andes, La Consulta y Altamira. Aquí, el equipo enológico apuesta por una fluidez gastronómica encomiable, donde la fruta crujiente y la acidez tensa se llevan el protagonismo. Es el Valle de Uco en su versión más desnuda y estimulante.
Sin embargo, es con La Grande Fleur donde la bodega verdaderamente flexiona sus músculos y honra su linaje. Este Malbec de partida limitadísima, concebido a partir de un viñedo centenario, es un manifiesto líquido. Elaborado con uvas desgranadas a mano y microvinificado en barricas nuevas de roble francés, es una bestia elegante que exige respeto. Quienes profesamos devoción por los tintos con mucho cuerpo, de esos que abrazan el paladar con taninos robustos y una concentración casi arquitectónica, encontramos aquí un exponente superlativo del Malbec argentino de guarda.
Al analizar la propuesta en su conjunto, el balance de la cartera es inteligente. Mientras Les Fleurs ofrece inmediatez y agilidad para el copeo moderno, La Grande Fleur peca, en el buen sentido, de una ambición clásica. Su prolongada crianza y portentosa estructura sugieren que abrirlo hoy es apenas espiar su potencial; es un vino de meditación que demandará de la paciente guarda en cava para que la madera y la fruta alcancen esa amalgama sinfónica que lo volverá inolvidable. Es una experiencia de lujo, profunda y longeva.
Ante esta dicotomía fascinante que nos plantea el nuevo rumbo de Monteviejo, me surge una duda sobre sus propios rituales de descorche. ¿Son ustedes de los que prefieren la frescura vibrante de los nuevos exponentes del Valle de Uco, o se inclinan irremediablemente por la estructura imponente, el gran cuerpo y la complejidad de un Malbec de crianza prolongada?
Bodega Monteviejo: Les Fleurs & La Grande Fleur
CEO Elise Treiber
Enólogo José Mounier
Región / Terroir Valle de Uco (Vista Flores, Campo de Los Andes, La Consulta, Altamira), Mendoza
Estilo de Vinos Alta gama. Expresión de origen con frescura (Les Fleurs) y Malbec centenario de gran concentración y cuerpo (La Grande Fleur)
Conocé todos los detalles del lanzamiento y la visión de esta nueva generación en www.monteviejo.com.ar @Monteviejo @EliseTreiber @JoseMounier @ClosDeLos7 @MichelRolland @CatherinePereVerge
