Cada 4 de diciembre se homenajea a esta variedad que dejó de ser un actor de reparto para convertirse en protagonista de la vitivinicultura nacional. Elegante, versátil y con un crecimiento exponencial, conquista paladares locales e internacionales. Te presentamos las propuestas de Fabre Montmayou, Trivento, Bianchi, Trapiche y El Esteco para brindar hoy.
Hoy, las copas se alzan en honor al Cabernet Franc. Esta cepa de origen francés, históricamente utilizada para blends en Burdeos, ha encontrado en Argentina un segundo hogar donde brillar con luz propia. En la última década, ha protagonizado una transformación silenciosa pero contundente, consolidándose como la variedad tintas de mayor crecimiento y una de las más seductoras del momento.
El "Franc" ha dejado de ser el hermano menor del Cabernet Sauvignon o un simple componente de corte. Los productores argentinos, capitalizando el aprendizaje del terroir logrado con el Malbec, han descubierto en esta uva una herramienta transparente para expresar el lugar. "Es la variedad más transparente para mostrar las bondades de un terroir", afirma Germán Di Cesare, director de Enología de Bodega Trivento.
Su perfil aromático complejo (frutas rojas, violetas, especias, notas herbales y minerales), combinado con taninos amables, acidez vibrante y una frescura natural, lo convierten en un vino moderno que dialoga perfectamente con la tendencia global hacia tintos más ligeros y expresivos.
Si bien Mendoza (especialmente el Valle de Uco) es el epicentro, regiones como los Valles Calchaquíes en Salta aportan expresiones de altura extrema que suman diversidad y carácter al mapa del Cabernet Franc argentino.
Para honrar a esta cepa en su día, te presentamos una selección de etiquetas que reflejan la diversidad de terruños y estilos de norte a sur:
Dejanos tu comentario. ¿Ya te sumaste a la fiebre del Cabernet Franc? ¿Cuál de estas propuestas elegirías para tu brindis de hoy?
