Comer mejor, tirar menos y entrenar por placer: tres lecturas para la semana del corazón
El 29 de septiembre se superponen el Día Mundial del Corazón y el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Tres informes recientes explican qué cambió en la carne de cerdo, cuánta comida se pierde en el camino y por qué cada vez más argentinos entrenan para sentirse bien.
El 29 de septiembre concentra dos efemérides que hablan del mismo plato desde veredas distintas: el Día Mundial del Corazón y el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Tres informes que llegaron esta semana ayudan a leer la fecha sin caer en el consejo genérico.
1. La carne de cerdo ya no es la que dice el mito
Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo, y ahí la dieta funciona como herramienta preventiva. En ese marco, un comunicado de MSD Salud Animal pone el foco en un prejuicio instalado: la idea de la carne de cerdo como carne grasosa.
Los números que aporta son concretos. Cortes de consumo habitual como la cuadrada (2,3 gramos de grasa cada 100), la paleta (2,4), la bola de lomo (2,7) y la nalga (3,3) aportan más de 19 gramos de proteína cada 100 gramos, con niveles de grasa comparables a los de una pechuga de pollo. Más de la mitad de esa grasa es insaturada, incluido el ácido oleico u Omega 9, el mismo del aceite de oliva. Suma vitaminas del complejo B y minerales como hierro, zinc, fósforo, potasio y magnesio.
El cambio no ocurrió en la góndola sino en la producción: avances en genética, nutrición, manejo y sanidad animal dieron animales más magros. "La incorporación de ciencia, tecnología y mejores prácticas permitió avanzar en productividad, pero también en sanidad y bienestar animal", señaló Eugenia Proclemer, directora de la Unidad de Negocios de Porcicultura de MSD Salud Animal.
El consumo acompañó: en dos décadas pasó de unos 5 kilos por habitante al año a cerca de 20, y en los primeros ocho meses de 2026 la producción porcina creció 12,4% interanual. El sector proyecta 28 kilos per cápita hacia 2032. La letra chica sigue siendo la de siempre: el corte, la porción y la cocción —horno, plancha o parrilla— definen tanto como el alimento.
2. El 13% de la comida se pierde antes de llegar al negocio
La otra efeméride del 29 mira el mismo alimento cuando no llega a comerse. A nivel global, alrededor del 13% de los alimentos se pierde entre la etapa posterior a la cosecha y el comercio minorista, un problema que atraviesa toda la cadena de valor y tiene impacto económico, social y ambiental a la vez.
Nestlé lanzó una nueva edición de Valoremos los Alimentos, la iniciativa que reúne empresas, organismos y organizaciones para empujar acciones concretas de reducción. Es el tipo de campaña que se mide mejor en logística que en buenas intenciones: el desperdicio doméstico es el tramo visible, pero la mayor parte se juega antes, en el traslado y el almacenamiento.
3. Al gimnasio se va, cada vez más, para despejarse
El tercer informe mueve el eje de la mesa al cuerpo. Según la Encuesta Nacional sobre Actividad Física y Deporte 2023 que cita Smart Fit, el gusto y la diversión son hoy la principal razón para entrenar en la Argentina: los eligió el 38,8% de quienes hacen actividad física, por encima de mejorar el estado físico (29,1%) y cuidar la salud (27%).
La comparación con 2021 es lo interesante: el placer como motivación creció 7,5 puntos porcentuales en dos años, y más de 10 entre las personas de 16 a 29 años. Entre quienes nunca entrenaron regularmente pero quieren empezar, el 83,6% dice que lo haría para relajarse o despejar la mente.
El 55% de la población mayor de 16 años hizo deporte o actividad física con regularidad en el último año, 3,8 puntos más que en 2021, y siete de cada diez personas activas entrenan al menos tres veces por semana. La barrera sigue siendo la falta de tiempo, tanto para quienes abandonaron como para quienes nunca arrancaron. "Quieren sentirse con más energía, liberar tensiones, dormir mejor o tener un espacio propio dentro de su rutina", describió Jorge Pizarro, gerente técnico de la cadena, que tiene más de 50.000 alumnos en el país y viene abriendo sedes a ritmo sostenido.
Los tres informes describen el mismo desplazamiento: del alimento aislado al hábito, del dato nutricional a la cadena completa, del objetivo estético al bienestar. Algo parecido pasa cuando una celebración de cosecha como el Chuseok se explica por lo que se comparte antes que por lo que se sirve. Si comer bien, tirar menos y moverse dejaron de ser tres consignas separadas, ¿por qué las seguimos midiendo cada una con su propia efeméride?
Fuentes: Comunicado de MSD Salud Animal; comunicado de Nestlé; comunicado de Smart Fit.
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