Dos mapas de las ciudades argentinas: los barrios populares crecieron 18% y Buenos Aires todavía tiene 8.000 fábricas
Entre 2016 y 2025, la superficie informal en 34 ciudades sumó 57 km², el tamaño de Bariloche. Y un libro de la misma fundación desarma el mito de una capital sin industria. Qué dicen los datos sobre cómo crecen y cómo trabajan las ciudades.
La Fundación Tejido Urbano, una organización dedicada a estudiar vivienda y desarrollo urbano, cumplió diez años y publicó dos trabajos que, leídos juntos, dibujan un retrato poco habitual de las ciudades argentinas. Uno mide cuánto creció la informalidad. El otro muestra cuánta industria sigue funcionando en la Ciudad de Buenos Aires, aunque no se vea.
Una ciudad del tamaño de Bariloche, hecha de barrios populares
El informe “Radiografía de la expansión de los barrios populares en las principales ciudades argentinas 2016-2025” analizó 34 aglomerados urbanos. En nueve años, la superficie de los barrios populares pasó de 314 km² a 371 km²: creció 18,2% y sumó 57 km² de suelo informal. Para dimensionarlo, es el tamaño urbano completo de ciudades como Bariloche o Río Cuarto. La mancha total ya supera a toda el área urbana de Rosario, de 307 km².
El crecimiento no fue parejo. En números absolutos, el Conurbano bonaerense (sin la Ciudad) sumó 24,5 km², un área parecida a todo el partido de Vicente López, y concentra el 57% del suelo informal del país. En porcentaje, los saltos más fuertes se dieron en ciudades intermedias: San Luis (+237,4%), La Rioja (+150,5%), Viedma (+111,8%) y Ushuaia (+99,7%). Las ciudades del Noroeste crecieron 31% en conjunto, el doble del promedio, y en Neuquén-Cipolletti los barrios populares ya ocupan el 11% de la mancha urbana.
El contraste está en las capitales más consolidadas. La Ciudad de Buenos Aires (+0,3%) y San Juan (+1,5%) casi no se expandieron en superficie. Eso no significa que la informalidad no crezca allí, sino que lo hace hacia arriba o hacia adentro, por densificación, y no ocupando tierra nueva.
Álvarez de Celis durante la presentación del libro. Foto: Fundación Tejido Urbano
La industria que no se ve
El segundo trabajo es un libro, “Historia de la Producción en la Ciudad de Buenos Aires”, escrito por Fernando Álvarez de Celis, director ejecutivo de la fundación, geógrafo y magíster en economía urbana. Su objetivo es discutir la idea de que Buenos Aires es solo una ciudad de servicios, comercios y oficinas.
Los números muestran un declive, pero no una desaparición. En el censo de 1947, la entonces Capital Federal tenía 400.000 empleos industriales. Hoy conserva 140.000 empleos industriales directos, que superan los 250.000 si se suman los servicios técnicos y administrativos ligados a la producción. Los relevamientos detectan más de 8.000 establecimientos industriales dentro del tejido urbano. “Son diamantes escondidos que muchas veces la mala política no muestra”, dijo el autor.
El libro recupera historias de barrio. En La Boca funcionaron hasta la década de 1960 plantas de Ford y Chevrolet; la de Ford fue la primera de la marca en Latinoamérica. En Mataderos, más del 80% del empleo sigue ligado a la producción que abastece a la Ciudad, y en Barracas opera la fábrica de ginebra más grande del distrito. También reúne 20 testimonios de empresas, desde FelFort hasta firmas como Eifer o Aitian, que muestran fábricas que conviven con barrios residenciales.
Por qué leerlos juntos
Los dos trabajos hablan de lo mismo desde puntas distintas: dónde vive y dónde trabaja la gente. La expansión de los barrios populares en la periferia suele implicar viajes más largos a los lugares de empleo. La industria urbana, en cambio, ofrece trabajo cerca de donde se vive. Para el presidente de la fundación, Pablo Roviralta, la tarea de estos años fue “generar conocimiento técnico riguroso para colaborar con los tomadores de decisiones públicas”.
El informe y el libro completos están publicados en tejidourbano.org.ar. Para recorrer otra cara de la Ciudad, en Zirene contamos los circuitos turísticos de Parque Chas, Liniers y Caballito y qué está pasando con los alquileres.
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