Pulpería Argentina: una casa de 1714 en San Telmo abre una nueva etapa con visitas guiadas, peñas y sándwiches
En Defensa 1350, la casona conserva una pared original de 1714, un aljibe y una urna de la primera elección con voto femenino. Qué hay para ver, qué se come y cuándo abre.
En Defensa 1350, en San Telmo, hay una casona que conserva una pared de la construcción original de 1714. Se llama Pulpería Argentina y empieza una nueva etapa bajo la dirección de Matías Pierrad y Sebastián Piña, con visitas guiadas, actividades culturales y una propuesta gastronómica.
Tres siglos en una casa
La casa tuvo muchas vidas: fue vivienda colonial, casa de familias notables, conventillo, tintorería, taller mecánico y sede de la Fundación San Telmo. En 2012 empezó su recuperación, con trabajos arqueológicos que estudiaron sus estructuras y recuperaron objetos de otras épocas, y funcionó como Pulpería Quilapán.
Hoy guarda una pianola de 1895, un aljibe en el patio, botellas antiguas y piezas de colección. Entre ellas, la urna de la mesa 381 de las elecciones presidenciales de 1951, las primeras elecciones nacionales en las que votaron las mujeres en la Argentina.
Pierrad, uno de los creadores de Antigourmet, conoce la casa desde la etapa anterior, cuando estuvo a cargo de su identidad visual. “Chusmear es el verbo preferido de la Pulpería”, dice. La idea es que la gente entre, recorra, pregunte y descubra.
Objetos y botellas antiguas en el interior de la casa. Foto: Pulpería Argentina
Qué eran las pulperías
Las pulperías fueron mucho más que almacenes. En la época colonial y durante el siglo XIX eran el lugar donde se compraban provisiones, se tomaba algo, circulaban las noticias y se armaban las relaciones del barrio o del pago. Esa función social es la que la casa quiere recuperar.
Una empresa con propósito
La Pulpería Argentina es una Empresa B certificada, una certificación que reconoce a las compañías que miden su impacto social y ambiental además del económico. Eso explica la elección de quién cocina y la idea de que la casa sea un espacio de encuentro para el barrio, no solo un lugar para turistas.
La cocina está a cargo de El Pan Nuestro de Cada Día, una cooperativa gastronómica nacida de Familia Grande Hogar de Cristo y la parroquia San José de San Justo, que da trabajo a personas en situación de vulnerabilidad. La carta tiene empanadas, picadas, canelones de verdura y ricota, el Chori Pulpero con salsa criolla y una serie de sándwiches con nombres de época: el Pregonero, de pastrón y pepinillos; el Parroquiano, de lomito ahumado y queso; el Piringundín, de mortadela con pistacho y queso, y uno de bondiola braseada tres horas. La recomendación de la casa son las albóndigas con tortilla de papa, y de postre, queso y dulce.
Cuándo ir
Abre los viernes de 19 a 00, los sábados de 12 a 1 y los domingos de 12 a 18. La agenda incluirá visitas guiadas a cargo de Pierrad, recorridos para escuelas y turistas, música en vivo y peñas folklóricas. Una buena opción es combinarla con la feria de San Pedro Telmo los domingos, que pasa por la misma calle Defensa. Si vas con amigos o en grupo, conviene consultar antes por sus redes, porque la casa también recibe eventos privados. Y si te interesa la historia porteña, sumá otro clásico renovado: los bares notables de la ciudad.
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