Un vino argentino en lata ganó medalla de oro: Santa Julia Tintillo, premiado en una competencia internacional
Santa Julia Tintillo, un blend de Malbec y Bonarda, fue premiado en el International Canned Wine Competition 2026. Cómo es el concurso, cómo leer la medalla y qué tiene a favor (y en contra) el vino en lata.
Durante años, el vino en lata cargó con la sospecha de ser una curiosidad o una opción de menor calidad. Una medalla de oro para un vino argentino en un concurso dedicado solo a este formato ayuda a discutir esa idea. Santa Julia Tintillo, de la bodega mendocina de la familia Zuccardi, fue premiado en el International Canned Wine Competition 2026.
Qué es el concurso
Es una competencia de Estados Unidos que solo evalúa vinos en lata. Según Wine Industry Advisor, la octava edición se juzgó el 30 de julio con 87 vinos de varios países y un jurado integrado por Dan Berger, Laura Ness y Greg Richtarek. Se entregaron 30 medallas de oro y premios a los mejores de cada categoría: tinto, blanco, rosado, espumoso y spritzer.
El dato ayuda a leer la medalla en su justa medida. Es un reconocimiento real en una competencia especializada, pero no es un primer puesto: cerca de un tercio de los vinos presentados recibió oro. Lo que sí muestra es que un tinto argentino en lata puede competir en el mismo nivel que etiquetas de Estados Unidos o Nueva Zelanda en este formato.
Cómo es el Tintillo
Es un blend de 50% Malbec y 50% Bonarda de Mendoza, pensado para tomar fresco. La bodega lo describe con aromas a frutilla, frambuesa y cereza, buena acidez natural y un final largo. Es un tinto liviano, de los que se pueden servir frescos en días de calor. La lata ayuda en eso: el aluminio se enfría mucho más rápido que el vidrio.
Siete años en lata
Santa Julia empezó con vinos en lata hace siete años y hoy tiene cinco etiquetas en ese formato, entre ellas la reciente Dulce Burbujas. La bodega se presenta como líder del segmento en la Argentina; el comunicado no aporta cifras de ventas que lo midan. Las latas las fabrica Ball Corporation, que tiene 15 plantas en América del Sur, en Brasil, Chile, Argentina y Paraguay.
"Creemos que la innovación también está en encontrar nuevas formas de acercar nuestros vinos a los consumidores, sin perder la esencia y la identidad que nos caracterizan", dijo Juan Ignacio Guzmán, gerente de Marketing de Familia Zuccardi.
Qué tiene a favor la lata
Porciones chicas. Una lata es una porción individual: sirve para tomar una copa sin abrir una botella entera o para probar distintas variedades.
Para llevar. Es liviana, no se rompe y entra en una heladerita. Por eso funciona en un picnic, una playa o un recital, donde el vidrio suele estar prohibido.
Conservación. La lata bloquea la luz y el oxígeno, dos enemigos del vino. Según Ball, los revestimientos internos y las condiciones de envasado ayudan a mantener las propiedades del vino.
Reciclaje. El aluminio se puede reciclar muchas veces sin perder propiedades. Según Ball, reciclarlo ahorra cerca del 95% de la energía necesaria para producir aluminio nuevo.
Lo que la lata no ofrece es guarda: está pensada para vinos jóvenes y frescos, para tomar en el año, no para dejar en la cava.
Una bodega que suma reconocimientos
Santa Julia fue nominada como mejor bodega del Nuevo Mundo por Wine Enthusiast y hace poco sumó una Garnacha a su línea Flores Negras. La familia Zuccardi, además, logró 100 puntos en Flos Olei con su aceite de oliva.
Leé también
Comentarios (0)
- Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero!