Ciudades de madera: de la idea de un urbanista argentino a los barrios que se construyen en Suecia
El 8 de noviembre se celebra el Día Mundial del Urbanismo, una fecha que propuso un argentino. Con ese disparador, FAIMA y el ICM muestran cómo la madera pasó de las cabañas a edificios de 20 pisos y barrios enteros, y qué falta para que pase acá.
Cada 8 de noviembre se celebra el Día Mundial del Urbanismo, y su origen es argentino. La fecha se creó en 1949 por iniciativa del ingeniero y urbanista Carlos María Della Paolera, pionero de la planificación urbana en el país. Quince años antes, en 1934, había diseñado el símbolo del urbanismo con tres colores: dorado por el sol, azul por el aire y verde por la vegetación. Era su manera de decir que las ciudades tenían que integrar la naturaleza.
Casi un siglo después, esa idea aparece en un lugar inesperado: los materiales con los que se construye. La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) aprovecha la fecha para plantear qué lugar puede tener la madera en las ciudades del futuro.
Un barrio entero de madera en Estocolmo
En Sickla, en las afueras de Estocolmo, se construye Stockholm Wood City, un desarrollo de unos 250.000 metros cuadrados con 2.000 viviendas y espacio para 7.000 puestos de trabajo. La obra empezó en 2024 y avanza por etapas, con edificios de estructura de madera combinados con comercios, servicios y propuestas culturales. El proyecto suma otros criterios: viviendas cerca del trabajo, movilidad y eficiencia energética.
No es un caso aislado. En Skellefteå, también en Suecia, el Sara Kulturhus es un centro cultural y hotel de 20 pisos construido con madera de ingeniería. La madera dejó de ser solo para casas y cabañas.
Un espacio interior con estructura de madera a la vista en Stockholm Wood City. Imagen: Atrium Ljungberg
Qué cambió: el glulam y el CLT
El Instituto de la Construcción con Madera (ICM), una iniciativa de FAIMA, explica que el salto vino de la tecnología. La madera laminada encolada, conocida como glulam o GLT, se fabrica uniendo láminas seleccionadas bajo condiciones controladas. Así se logran vigas que no dependen del tamaño de un tronco, que pueden ser curvas y que cubren grandes luces, es decir, distancias amplias entre apoyos con menos columnas en el medio.
Junto con los paneles contralaminados (CLT), forman lo que se llama mass timber: sistemas de madera industrializada que se fabrican en planta con medidas exactas y se montan en obra. Eso puede acortar plazos y mejorar la planificación. La madera de bosques gestionados de manera responsable, además, almacena carbono durante su vida útil, un tema que ya abordamos en esta nota sobre madera y cambio climático.
Lo que falta en la Argentina
El país tiene recursos forestales, industria y conocimiento técnico. Según FAIMA, para avanzar hace falta calidad en los materiales, normas técnicas, formación de profesionales y trabajadores, y más articulación entre industria, desarrolladores, arquitectos y políticas públicas. También hay una barrera cultural: la idea de que una construcción sólida tiene que ser de ladrillo y hormigón. Contamos cómo se capacita al sector en la nota sobre construcción industrializada con madera.
Si pensás en vigas de madera para tu casa
Las vigas a la vista siguen siendo una tendencia en decoración, pero si cumplen una función estructural no alcanza con el aspecto. Pedí que un profesional calcule las dimensiones y las uniones, consultá la especie y su clasificación resistente, y preguntá cómo se protege la madera de la humedad y del fuego. Una estructura de madera bien proyectada necesita el mismo rigor que cualquier otra. Para saber cómo se comporta en el calor y los sismos, mirá qué dicen los especialistas sobre la madera masiva.
Leé también
Comentarios (0)
- Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero!