Más allá del aroma y la intensidad, el verdadero peso de un gran café radica en su tierra. Analizamos el último informe de sustentabilidad donde la agroforestería y el respeto por el terruño marcan el pulso de la industria.
El café, al igual que los grandes tintos de guarda, es un reflejo innegable de su terroir. La complejidad de sus notas, el cuerpo en el paladar y esa acidez vibrante que buscamos en cada sorbo matutino nacen mucho antes del proceso de tostado: comienzan en la salud del suelo. Hoy, la conversación en el mundo gastronómico ya no gira únicamente en torno al método de extracción o al latte art, sino a la trazabilidad y al impacto medioambiental de cada grano.
En este contexto, el reciente informe del Plan Nescafé revela una cifra que amerita detenernos: durante 2025, la marca obtuvo el 53% de su café verde de productores que implementan prácticas de agricultura regenerativa. Este hito, que marca los 15 años de la iniciativa, subraya un viraje fundamental en la forma de entender la producción a gran escala. La agroforestería, los cultivos de cobertura y la optimización de los suelos no son solo términos agronómicos; son la garantía de que las futuras generaciones podrán seguir disfrutando de perfiles aromáticos complejos y consistentes.
En una era donde el discurso ecológico a menudo corre el riesgo de diluirse en intenciones superficiales, resulta interesante observar cómo una marca de este volumen asume el desafío. Alcanzar más del 50% de suministro regenerativo implica movilizar a más de 100.000 caficultores en 15 países y distribuir 20,3 millones de plantines resistentes al cambio climático. La crítica, desde una perspectiva puramente hedonista y sibarita, suele cuestionar si la masividad puede coexistir con el cuidado artesanal. Aquí vemos un intento robusto por demostrar que sí: al mejorar el ecosistema y reducir un 18,3% las emisiones de gases de efecto invernadero, se eleva el estándar base del café que llega a la mesa de millones de consumidores.
Pero el respeto por el entorno estaría incompleto sin el factor humano. El desarrollo del Marco de Protección Infantil junto a Terre des Hommes y la alianza con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para asegurar condiciones dignas en el campo, cierran un círculo donde la ética y el sabor se vuelven indivisibles.
Cuando la trazabilidad y la responsabilidad social se integran a la cadena de valor, la experiencia de degustación se profundiza, adquiriendo matices que trascienden el paladar. Y ustedes, a la hora de elegir el café que los despierta cada mañana, ¿prestan atención a la historia de sustentabilidad y al origen de los granos que llenan sus tazas?
Nescafé® Compañía Nestlé Iniciativa Plan Nescafé 2030 - Prácticas de Agricultura Regenerativa Alcance Global Más de 100.000 caficultores capacitados en 15 países Impacto Ecológico 53% de abastecimiento regenerativo y reducción del 18,3% en emisiones de GEI
Más información sobre la visión de la compañía y sus reportes en www.nestle.com.ar @nescafe @nestle @terredeshommes @oit_americas
