La fiebre mundialista no solo se siente en las tribunas, sino también en el paladar. En un año donde la pasión albiceleste vuelve a ser el epicentro de toda conversación, McDonald’s ha decidido jugar fuerte, convocando a tres pilares de la "Scaloneta" para traducir su identidad futbolística en experiencias gastronómicas de consumo masivo. No se trata solo de fast-food; es una apuesta de storytelling sensorial que busca conectar el fervor popular con perfiles de sabor bien diferenciados.
