Juegos de mesa contra el scroll: por qué crecen en la Argentina y tres partidas de 15 minutos para empezar en familia
Devir proyecta vender casi 40% más este año y ya la mitad de sus ventas pasa por jugueterías y comercios masivos. Una especialista en bienestar digital explica por qué los adultos tienen que dar el ejemplo.
Los juegos de mesa encontraron su lugar en un mercado de consumo difícil. Devir Argentina, la filial local de la empresa que vende títulos como Catan, Carcassonne y Código Secreto, proyecta cerrar 2026 con ventas casi 40% más altas que el año pasado, un ritmo parecido al que ya venía teniendo.
De las tiendas especializadas a las jugueterías
Hace cuatro años, cerca del 80% de las ventas de la categoría pasaba por tiendas especializadas, frecuentadas por jugadores con experiencia. Hoy más de la mitad se vende en jugueterías y comercios no especializados, incluso en shoppings. Devir llega a más de 500 puntos de venta en el país y, según su country manager, Eduardo Stempler, este año se abrieron locales nuevos casi todas las semanas. "Es un fenómeno federal", dijo.
La empresa tiene más de 400 títulos propios y unos 100 de Maldito Games, una línea que al incorporarse sumó 15% a sus ventas de juegos de mesa. Los juegos de rol, que antes eran de nicho, crecieron cerca de 40%, y casi un tercio de esa suba vino de kits de iniciación. Para 2027, Devir prepara más de 60 lanzamientos. Todavía no vende directo por internet en la Argentina, aunque planea hacerlo pronto.
Parte del crecimiento viene de los adultos que compran juegos para ellos, el llamado perfil kidult. "Los adultos también requerimos otras actividades: ya no nos sentamos solamente en un sillón a leer, sino que jugamos", dijo Stempler.
Cuánto tiempo pasamos frente a las pantallas
Un monitoreo del Ministerio de Educación porteño y el ITBA sobre más de 3.200 estudiantes secundarios encontró que pasan en promedio más de seis horas diarias frente a pantallas, y que el 24,9% muestra riesgo de uso problemático del celular. Según Kids Online Argentina 2025, de UNICEF y UNESCO, el 95% de los chicos de entre 9 y 17 años tiene celular propio con internet.
Frente a eso aparece la idea de desconexión activa: en lugar de prohibir el celular y quedarse con un vacío, proponer algo que compita por la atención. Juan Del Compare, gerente de marketing de Devir, dice que son muchos padres los que buscan juegos de mesa como alternativa a las pantallas. Según él, los juegos modernos tienen dos ventajas: exigen atención todo el tiempo ("si entre turnos te dedicás a mirar el celular, te perdés lo que está pasando") y no eliminan jugadores, así que nadie queda afuera a mitad de la partida.
Lucía Fainboim, directora de la consultora Bienestar Digital, pone el foco en los adultos: "¿De quién van a aprender los chicos a usar de forma saludable la tecnología si no es de los adultos?". En los talleres que da en escuelas primarias, cuenta, los chicos valoran mucho a las familias que dejan el celular para compartir un juego.
Tres juegos cortos para empezar
No hacen falta partidas eternas. Devir sugiere tres títulos de 10 a 15 minutos:
Fantasma Blitz: de rapidez visual y destreza, para jugar con los más chicos.
Trio: de memoria y deducción, para todas las edades.
One Round: cooperativo, de asociación de palabras: ganan todos o pierden todos.
Para jugar con los abuelos, en Zirene armamos una guía sobre cómo elegir juegos de mesa para personas mayores.
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