La Dolfina Polo Café: la nueva cancha gastronómica de Palacio Alcorta
Con una carta diseñada por Julieta Caruso que reinterpreta clásicos argentinos, la icónica marca de polo desembarca en la ciudad con un espacio sofisticado que busca trascender el deporte.
El universo del polo, con su mística de tradición, campo y espíritu de equipo, tiene una nueva coordenada urbana. La Dolfina, una de las marcas argentinas más reconocidas en el circuito internacional, desembarca en la gastronomía con la apertura de La Dolfina Polo Café. Ubicado en el emblemático Palacio Alcorta y a metros del MALBA, el proyecto no busca ser un simple restaurante temático, sino una traducción sensorial de los valores de la marca a un lenguaje de hospitalidad contemporánea.
La propuesta culinaria, diseñada íntegramente por la reconocida chef Julieta Caruso y ejecutada por el residente Ramiro Schechtel, se ancla en una cocina de producto con una fuerte impronta argentina. La carta recorre desde el desayuno hasta la cena, apostando por sabores arraigados en la memoria colectiva, pero presentados con una técnica depurada. La panadería artesanal brilla en las mañanas y tardes, mientras que para los platos principales se destacan reversiones de clásicos como el ojo de bife con cocción lenta, la milanesa con tres salsas o un delicado pastel de papas. Es una cocina que no busca la estridencia, sino la excelencia en la simpleza.
El interiorismo, a cargo de la arquitecta Diana Lisman, acompaña este concepto con una elegancia sutil. Lejos de las referencias literales al polo, el espacio construye atmósfera a través de materiales nobles como maderas, cueros y piedras. La distribución, que incluye una amplia terraza sobre Figueroa Alcorta, un salón con barra central y áreas semiprivadas, genera una sensación de confort atemporal, invitando a la sobremesa y al encuentro relajado.
Impulsado por Grupo Abridor, el café es la primera pieza de una plataforma con ambiciones globales, buscando replicar el modelo en otros destinos clave del polo mundial. El desafío es mayúsculo: lograr que la experiencia gastronómica tenga una identidad propia y potente, más allá del peso del nombre que la respalda. La elección de una carta de clásicos es una apuesta segura, pero en un circuito tan competitivo como el de Buenos Aires, la clave estará en la ejecución y en su capacidad para atraer a un público que quizás no sea afín al deporte. ¿Podrá la fuerza de la marca construir un nuevo clásico de la ciudad?
La Dolfina Polo Café
Palacio Alcorta, Av. Figueroa Alcorta 3329, Buenos Aires.
Cocina de raíz argentina.
Diseño gastronómico: Julieta Caruso.
Chef residente: Ramiro Schechtel.
Desarrollado por: Grupo Abridor.
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